Para el siglo XVI importantes centros de grabado se habían expandido por Europa del Norte. Los grabados francés, italiano y español forman parte del rico legado europeo llegado al México Novohispano por la ruta española. Los antiguos mexicanos conocían la escritura ideográfica en tránsito hacia el fonetismo; trabajaban piedra, hueso y barro con destreza y habilidad creativa. En Mesoamérica existieron artistas que elaboraron libros y códices dibujados sobre pieles curtidas, papel de amate o tela aderezados con yeso.
Esta herencia ha sido retomada y enriquecida por los grandes grabadores actuales de México, quienes presentan sólidas propuestas.
jueves, 18 de marzo de 2010
Grabado
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario